Hoy tuve una discusión con ella, con mi novia. Bueno... supongo que puedo llamarla así.
Últimamente está subiendo vídeos suyos a internet. Dice que le gusta hacerlo y que no le importa que la gente los vea. A mí sí me importa.
No me gusta pensar que otros subnormales están ahí, mirándola y disfrutando de algo que, según ella, es solamente suyo. Me pone de mala hostia.
Se lo dije y acabamos discutiendo. Ella decía que yo no tenía derecho a decirle qué podía hacer porque los vídeos eran suyos. Técnicamente tiene razón, supongo. Pero también es verdad que si estamos juntos debería tener un poco de consideración conmigo.
Al final decidí dejarlo estar.
Puede seguir subiendo los vídeos si quiere.
Pero con una condición.
A partir de ahora, salgo yo con ella.
Me pareció una solución bastante sencilla. Así, al menos, sé exactamente quién está ahí y no tengo que imaginarme a cualquier imbécil detrás de una pantalla.
Pensé que iba a discutir otra vez, pero aceptó sin quejarse.
Así que problema resuelto.
A veces las cosas son mucho más fáciles cuando alguien deja de intentar llevarte la contraria.